miércoles, 7 de febrero de 2018

Steven Spielberg: 'Tiburón', y el cine cambió





Aunque 'Loca evasión' ('The Sugarland Express', 1974) no había triunfado en taquilla Steven Spielberg tenía todo el beneplácito de los productores Richard Zanuck y David A. Brown para hacerse cargo de la adaptación del bestseller 'Jaws' de Robert Blenchey. En un principio la película iba a estar dirigida por Dick Richards —que ese año terminaría dirigiendo la excelente 'Adiós, muñeca' ('Farewell, My Lovely')— pero los productores no quedaron nada contentos con la primera reunión que tuvieron, en la que Richards planteó el inicio de la película como 'Moby Dyck' y llamaba al monstruo ballena, lo que hizo que los productores le despidiesen y llamasen a Spielberg. Poco podían imaginar los tres el alcance que la película tendría.


No sólo se convertiría en el film más taquillero de todos los tiempos, hasta que llegó un tipo llamado George Lucas, amigo íntimo de Spielberg, para batir dicho récord dos años después —ambas películas representan un punto de inflexión en Hollywood—, creándose el concepto de blockbuster veraniego. También se convertiría en todo un fenómeno sociológico —algo que muy pocas películas han logrado a lo largo y ancho de la historia del cine— llegando a transmitir un gran miedo entre los veraneantes de aquel año, tanto que las ventas en los hoteles costeros bajaron considerablemente. Un miedo del que Spielberg se lamentaría años más tarde, pues su película da una visión no realista sobre los tiburones, los cuales no suelen atacar al hombre. Una vez más, y al igual que su prestigioso telefilm, el poder de sugestión es enorme, herencia directa de otro de los maestros de Spielberg: Alfred Hitchcock.


martes, 6 de febrero de 2018

'Las dos inglesas y el amor', el amor que queda


Puede que François Truffaut sea el director que mejor habló del sentimiento amoroso en el cine tocando todos los palos y vertientes posibles en algo que nos fascina tanto como nos complica la vida, y que curiosamente el cine ha ayudado a tergiversar hasta límites insospechados con su visión del amor romántico. Pero el director francés, que murió a la temprana edad de 52 años dejando al cine en buena parte desnudo, sin dejar de lado cierto romanticismo tenía los pies en el suelo mostrando sin filtros su mirada sobre el amor, y en concreto perfilando muy bien a los personajes femeninos, algo que pocas veces un director masculino ha sabido realizar con ingenio o veracidad. Truffaut era único en ese aspecto, y muchas de las actrices que trabajaron con él, caso de Fanny Ardant por ejemplo, atestiguaron el enorme conocimiento que el director tenía del universo femenino.

lunes, 5 de febrero de 2018

'El dilema', la verdad


No fue hace mucho cuando esperábamos ansiosos un estreno de Michael Mann, uno de los mejores directores estadounidenses de la actualidad aunque ahora se haga de rogar bastante. La década de los 90 fue la mejor de un director que, como muchos, empezó en televisión, medio en el que consiguió bastante prestigio al ser el productor y principal impulsor de la serie ‘Corrupción en Miami’ (‘Miami Vice’, 1984-1990), y en el que realizó ‘Corrupción en Los Ángeles’ (‘L.A. Takedown’, 1989), que luego reharía para la pantalla grande con su monumental ‘Heat’ (id, 1995), obra maestra del thriller que colocaría a Mann en una posición de prestigio envidiable.

domingo, 4 de febrero de 2018

'Junior Bonner', las épocas que acaban


En algunos de los libros dedicados a la figura de Sam Peckinpah, a excepción de la maravilla escrita por Garner Simmons —lectura que recomiendo a todo cinéfilo— se suele hablar poco de una película como 'Junior Bonner' (id, 1972) tal vez porque en su momento tuvo una pobre recepción crítica, y tampoco fue un éxito de taquilla. Con el paso del tiempo —esa cosa que dicen pone todo en su sitio aunque no siempre sea así— la película ha ido ganando en apreciación sobre todo por parte del sector crítico, pero aún así creo que no se le ha hecho la justicia que merece. Parece como si no se le perdonara a su autor el salirse de los límites de todo aquello a lo que nos tenía acostumbrados, pero lo cierto es que hay mucho de Peckinpah en una película en la que, por primera vez en su carrera, no incidía en la violencia, al menos en una violencia física visual.

sábado, 3 de febrero de 2018

'Vampyr', el terror está en la mente de cada uno


Decía Alfred Hitchcock, confeso admirador de Carl Theodore Dreyer, que 'Vampyr' es la única película que merece ser vista varias veces. Don Alfredo sabía perfectamente lo que decía, pues el presente film no es de fácil digestión y eso que hablamos de uno que dura tan sólo 75 minutos, algo impensable hoy día. Una hora y cuarto de puro cine en todo su esplendor que no sólo se alza como uno de los más interesantes planteamientos sobre el vampirismo en el cine, sino que invita al espectador a completar en su cabeza la historia que Dreyer propone. Una osadía para aquella época —estamos en 1932—, pues el cine acababa prácticamente de empezar y eran pocos los que se atrevían a apartarse de los cánones clásicos de narración.

viernes, 2 de febrero de 2018

Steven Spielberg: 'Loca evasión', la ópera prima



'Loca evasión' ('The Sugarland Express', Steven Spielberg, 1974) es la auténtica y única ópera prima de su director. Su tan ansiado salto al cine, gracias a la colaboración en la producción de David Brown y Richard D. Zanuck, quienes al año siguiente le producirían el primer bombazo taquillero de Spielberg. Pero antes de la odisea con el escualo el joven director se sumió en otra road movie, pero alejada totalmente de 'El diablo sobre ruedas' ('Duel', 1971). Esta vez, un suceso real acaecido en 1969, que tuvo en vilo a los estadounidenses durante varios días, cuando un matrimonio, ex-convicta y convicto, hicieron todo un viaje por Texas para secuestrar al hijo de ambos y ser de nuevo una familia reunida. La persecución y acoso de las fuerzas policiales dio lugar a uno de los episodios más populares de la historia estadounidense en aquellos años, convirtiendo a una especie de Bonnie & Clyde en poco menos que héroes nacionales. El poder del pueblo.

jueves, 1 de febrero de 2018

'Centauros del desierto', una larga búsqueda de sí mismo


La imagen de arriba es una de las más famosas de ‘Centauros del desierto’ (‘The Searchers’, John Ford, 1956), el western más admirado en la filmografía de su director. War Bond, en una de sus múltiples colaboraciones con John Wayne y John Ford, es el testigo silencioso de la más breve, y maravillosamente sutil, historia de amor narrada en el séptimo arte conocido: la de Ethan (Wayne) y Martha (Dorothy Jordan), sugerida en el inolvidable primer tramo de esta película, una de las más influyentes que existen.
‘Centauros del desierto’ se abre con un plano con la cámara saliendo de la oscuridad al exterior de un porche, podría decirse pues un viaje desde la penumbra a la luz. También representa el interior de Martha, por eso ella abre la puerta. Ethan, que la ama y desea, pero es la mujer de su hermano, ha estado fuera muchos años sirviendo a su país, y quién sabe si con la excusa de no poseer a la mujer que ama como verdadera razón para su ausencia. Todo eso, y mucho más, queda resumido en ese bello plano con Bond mudo y aparentemente indiferente, mientras a sus espaldas un tierno beso en la frente, con el deseo como subtexto, tiene lugar.

El Gran Ziegfeld - La epopeya musical

  A principios del siglo XX todo parecía posible. Era una época en la cual los artistas se sentían libres para pensar. Isadora Duncan transf...