miércoles, 23 de mayo de 2018

'El resplandor', el terror que habita dentro de nosotros


Tras el rotundo fracaso, algo que se equilibró con el paso de los años gracias al mercado casero, de 'Barry Lyndon' (íd., 1975), Stanley Kubrick se propuso realizar un film taquillero al precio que fuese. Su particular oportunidad para ello la encontró en la adaptación de la novela de un joven escritor con sus mismas iniciales, Stephen King, de quien el director de 'Lolita' (íd., 1962) no había leído nada, pero sí había visto la película de Brian De Palma ‘Carrie’ (íd., 1976) —no sólo una de las mejores adaptaciones de un libro de King que existen, sino también una de las mejores películas de su director—. Echando mano de la escritora Diane Johnson, Kubrick escribió el guión dejando fuera a King, quien siempre manifestó su rechazo hacia la película. El escritor decía que Kubrick no entendía las reglas del género del terror.

'Yo confieso', la polémica


‘Yo confieso’ ('I Confess’, Alfred Hitchcock, 1953) es otra de esas películas con las que el maestro del suspense no estaba contento, incluso llegó a declarar que nunca debió filmarse. Fueron muchos los problemas con los que tuvo que lidiar en la producción de un film que adapta la obra teatral de Paul Anthelme de principios de siglo, obra que no interesaba demasiado a Hitchcock y que alguien le vendió con la idea de que tendría buen material para una de sus películas.
El film pretendía ser mucho más atrevido de lo que finalmente vimos en pantalla. Debido a la historia de un cura implicado en un asesinato por secreto de confesión, éste pasa a ser el principal sospechoso, descubriéndose ciertos factores de su vida privada pasada en la que consta un hijo con una mujer casada. La censura logró meter la mano para anular dicho detalle, que sin duda habría sido muy polémico en la trama. Hitchcok era católico y con razón, eso le habría dado igual. Sus preocupaciones eran otras.

'Una chica afortunada', el frenético ritmo de la vida


Mitchell Leisen es la demostración palpable de que los genios también se equivocan. Me refiero a uno de nombre Billy Wilder, que el mismo año que escribía para su muy superior maestro, Ernst Lubitsch, en la mítica ‘Ninotchka’ (id, 1939), hacía lo propio, y al lado de su colaborador Charles Brackett, en ‘Medianoche’ (‘Midnight’, Mitchell Leisen), una de las cumbres de la comedia estadounidense. Más tarde vinieron ‘Arise, My Love’ (1940) y ‘Si no amaneciera’(‘Hold Back the Dawn’, 1941), otra cumbre, pero esta vez del melodrama; y sin embargo no fueron del agrado de Wilder que precisamente por eso se metió a director.

domingo, 20 de mayo de 2018

'La soga', el plano secuencia


‘La soga’ (‘Rope’, Alfred Hitchcock, 1948) representa la primera película en la que el maestro del suspense tuvo absoluta libertad para todo. Su relación con David O. Selznick, que le había producido varios films, se volvió totalmente insostenible y Hithcock montó su propia productora, Trasatlantic, con la que emprender nuevos y ansiados proyectos. El material de la obra teatral de Patrick Hamilton que reunía sexo, comida y un crimen era algo que tentó muy fuerte a Hitchcock.
Además la película fue “la primera” en muchas cosas. Fue el primer film en color filmado por el director, que experimentó hasta la saciedad con la iluminación. Fue la primera colaboración con James Stewart, con quien hizo tres películas más. Fue también el primer film de “los cinco films perdidos de Hitchcock” debido a que el director retuvo los derechos dejándolos como herencia a su hija, quien en 1984 re-descubrió la película al mundo junto con las otras cuatro, 'La ventana indiscreta'('Rear Window', 1954), 'Pero... ¿quién mató a Harry?' ('The Trouble with harry', 1955), 'El hombre que sabía demasiado' ('The Man Who Knew Too Much', 1955) y 'Vértigo' ('Vertigo', 1958). Casi nada.

sábado, 19 de mayo de 2018

'A sangre fría', contundente alegato contra la pena de muerte



Los años 60 fueron el período de más cambios en el cine a nivel mundial, reflejo evidentemente de los cambios de una sociedad, en este caso, la estadounidense, que empezaba a ver cómo sus hijos se marchaban a una guerra que no ganarían. El arte comenzaba a ser más libre, y el cine daba muestras de ese cambio con la incursión de la Nouvelle Vague en Francia, en Inglaterra el Free cinema haría verdaderos estragos, y al otro lado del charco, darían entrada a una serie de realizadores salidos de la televisión, que cambiarían por completo la forma de hacer cine, y formarían una especie de prolegómeno de los directores que invadirían el cine en la siguiente década: Scorsese, Coppola, Spielberg, etc. Me refiero a directores como Arthur Penn, Sidney Lumet, John Frankenheimer, o el que hoy nos ocupa con una de sus mejores obras, 'A sangre fría' ('In Cold Blood', 1967), Richard Brooks.

viernes, 18 de mayo de 2018

'La gata sobre el tejado de zinc', los espacios de Tennesse Williams


‘La gata sobre el tejado de zinc’ (‘Cat on a Hot Tin Roof’, Richard Brooks, 1958) es una de las películas más famosas en la filmografía de Paul Newman. También en la de Elizabeth Taylor, quien sin duda realizó una de sus mejores interpretaciones. Lo cierto es que estamos hablando de uno de esos clásicos incólumes que generación tras generación va ganando adeptos y consolidándose su fama de título inmortal a través del paso del tiempo. Basada en la obra homónima de Tennesse Williams, quien primero no comulgaba con la versión cinematográfica, y años más tarde opinaba un poco mejor.

jueves, 17 de mayo de 2018

'Los viajeros de la noche', cerca de la oscuridad


La presente es, a mi juicio, una de las mejores películas de vampiros que parió el cine moderno —si es que tal acepción puede darse—, la verdadera ópera prima de Kathryn Bigelow, directora de intensa mirada fílmica, que ha entendido el mundo masculino mucho mejor que otros compañeros de profesión siendo hombres. ‘Los viajeros de la noche’ (‘Near Dark’, 1987) compitió aquel año con 'Jóvenes ocultos' (‘The Lost Boys’, Joel Schumacher, 1987) por recuperar el cine de vampiros, en una década en la que el cine destinado a un público juvenil marcaba las pautas a seguir.

'El resplandor', el terror que habita dentro de nosotros

Tras el rotundo fracaso, algo que se equilibró con el paso de los años gracias al mercado casero, de 'Barry Lyndon'  (íd., 1975...