jueves, 16 de enero de 2020

'La cosa', magistral inicio de la Trilogía del Apocalipsis




En Francia soy un autor, en Alemania soy un director de cine, en Inglaterra soy un director de películas de terror y en Estados Unidos soy una puta mierda
Así se expresaba el propio John Carpenter hace ya unos cuantos años cuando se le preguntaba por la mala recepción crítica de sus películas en su país de origen, los Estados Unidos de América. Resulta curioso que con el paso del tiempo, que la mayoría de las veces suele poner las cosas en su sitio, Carpenter sea todavía rechazado por la mayoría de los cinéfilos e incluso críticos que no ven nada de especial en un director que ha sabido moverse con agilidad dentro de los cánones del cine comercial pero sin sucumbir a las típicas concesiones de este tipo de cine. Hoy vamos con la que muchos consideran su mejor película: ‘La cosa’ (‘The Thing’, 1982).
La película es la primera entrega de la llamada Trilogía del Apocalipsis, seguida en la magnífica ‘El príncipe de las tinieblas’ (‘Prince of Darkness’, 1987) —una de las películas más infravaloradas de su autor— y la magistral ‘En la boca del miedo’ (‘In the Mouth of Madness’, 1995). También se trata de una nueva adaptación del relato de John W. Campbell Jr. que ya había conocido una traslación al cine de la mano de Howard Hawks y Christian I. Niby en 'El enigma de otro mundo' (‘The Thing From Another World’, 1951), una película que había impresionado mucho a Carpenter —en 'La noche de Halloween' es el film proyectado en televisión en un momento dado—, pero que distaba mucho de ser una adaptación fiel de un relato con enormes posibilidades.

sábado, 11 de enero de 2020

'1917', en tierra de nadie.


Cuando se habla de cine bélico, siempre evocamos esas películas de la Segunda Guerra Mundial. No en vano fue el conflicto más mortal de la Historia y además bastante reciente. Pero antes hubo otro enfrentamiento mundial que marcó, según algunos historiadores, el fin del siglo XIX y el principio del siglo XX: La Primera Guerra Mundial. Curiosamente no fue llamada así hasta pasados unos años de su finalización. Era llamada la Gran Guerra, la guerra que iba a acabar con todas las guerras. Y fue un caldo de cultivo para la aún más cruenta guerra que hubo años después. En el cine su dimensión no ha sido tan amplia como cabía esperar. De hecho si preguntas a cualquier aficionado al cine te mencionará muy pocas, como por ejemplo 'Senderos de gloria' (1957),  'Sin novedad en el frente' (1930) y 'War Horse' (2011). Apurando mucho tal vez te digan otras como 'El gran desfile' (1925), 'La gran ilusión' (1937), 'Alas' (1927),  'Gallipoli' (1981) y 'El sargento York' (1941). Fue además un hecho histórico del cual hay muy poco material grabado. Sam Mendes sintió ese compromiso de transmitir lo que fue aquella cruenta. Más de cien años después, no hay ningún superviviente vivo que fuera testigo de todo aquello. Según comentó Mendes: "La primera vez que entendí la idea de la guerra fue cuando mi abuelo me contó sus experiencias sobre la Primera Guerra Mundial. Esta película no es una historia sobre mi abuelo, es más bien su espíritu y lo que pasaron aquellos hombres, sus sacrificios y la sensación de creer en algo más grande que ellos mismos".

viernes, 10 de enero de 2020

'La sombra del actor', el olvido



‘La sombra del actor’ (‘The Humbling’, Barry Levinson, 2014) tiene muchos puntos en común con la oscarizada ‘Birdman’ (íd., Alejandro González Iñárritu, 2014), aunque sin tanto artificio y filosofía barata. Su éxito fue mucho menor porque, a pesar de cuestiones formales que chirrían por momentos, sus reflexiones son más profundas, y quizá más terribles que las planteadas en el film del mexicano. Además ofrece una de las más portentosas interpretaciones de Al Pacino.
Sorprende, no obstante, que un proyecto de estas manos recaiga en Barry Levinson, casi siempre asociado a otro tipo de películas, eso sí, con repartos, en algunas ocasiones, que quitan el hipo. El director fue convencido por el propio Pacino, encantado con el libro de Philip Roth –autor del que generalmente se hacen horrorosas adaptaciones−, juntando a Levinson con alguien como Buck Henry, guionista de films como ‘El graduado’ (‘The Graduate’, Mike Nichols, 1967) o ‘¿Qué me pasa, doctor?’ (What’s Up, Doc?’, Peter Bogdanovich, 1972).

jueves, 9 de enero de 2020

'Las novias de Drácula', cuento gótico de horror, atrevido y retorcido



Tras el éxito de ‘Drácula’ era de esperar una secuela aunque ‘Las novias de Drácula’ (‘The Brides of Dracula’, 1960) es más un spin off, ya que en ella seguimos las aventuras del profesor Van Helsing y no del rey de los vampiros. No quedan muy claras las razones por las que en esta secuela no hace acto de presencia el conde Drácula y con él el imponente actor Christopher Lee, que no retomaría su personaje más popular hasta 1966 de la mano de Fisher en su segunda y última incursión en el mítico personaje. Según diversas fuentes, unas afirman que Lee no aceptó interpretar de nuevo al personaje porque no quería encasillarse, otras que en realidad la productora no se lo pidió temerosa de que éste pidiera una cantidad desorbitada de dinero.
Sea como fuere, lo cierto es que la presente película puede considerarse un paso más por parte de Fisher dentro del género vampírico, una vuelta de tuerca sobre lo que ya había planteado en su ‘Drácula’ (‘Horror of Dracula, 1958), subrayando las connotaciones religiosas del relato. Al encarnar el vampiro la representación del Mal, recurrir a las creencias religiosas apoyadas en la utilización de crucifijos o agua bendita como única y verdadera salvación, era algo lógico. Pero sobre todo ‘Las novias de Dracula’; es un cuento gótico de horror, atrevido y retorcido en el que se sigue indagando en el lado sexual del vampiro.

martes, 7 de enero de 2020

'Pero... ¿quién mató a Harry?', la rareza


‘Pero… ¿quién mató a Harry’ (‘The Trouble with Harry’, Alfred Hitchcock, 1954) supone una de las rarezas dentro de la filmografía del director británico. Un film que, con el paso de los años ha ido dividiendo al público, entre aquellos que la rechazan por no parecerse a lo que Hitchcock nos tiene acostumbrados, y aquellos que la reciben con los brazos abiertos con muy buen humor. Para el director siempre fue uno de sus films preferidos, el cual filmó con poco dinero y actores que no eran estrellas.
La película nació del interés del propio director de hacer algo divertido alrededor de un suceso dramático, por ejemplo, la aparición de un cadáver, y que en realidad va quedando en segundo plano mientras se narran las vicisitudes de los personajes implicados, directa o indirectamente, con el mismo. El tan utilizado Macguffin llevado hasta sus últimas consecuencias, un hombre muerto como excusa argumental para narrar otras cosas.

martes, 24 de diciembre de 2019

'Cazador blanco, corazón negro', Eastwood hablando de sí mismo a partir de John Huston


Tras las alimenticias 'La lista negra' (‘The Dead Pool’, Buddy Van Horn, 1988) y ‘El cadillac rosa’ (‘Pink Cadillac’, Buddy Van Horn, 1989) —que dicho sea de paso, no fueron el éxito económico que se esperaba de ellas, provocando que Eastwood no volviese a dar vida a Harry Callahan y tampoco a interpretar cierto tipo de comedias que anteriormente habían funcionado en taquilla— el director de ‘Sin perdón’ (‘Unforgiven’, 1992) se metió de lleno en uno de sus proyectos más personales. Una de esas películas a las que se enfrentaba gracias al éxito de otro tipo de films —aquellas cintas de acción que le ayudaron a crearse cierta imagen entre el gran público—, y cómo no, al sueldo que cobraba como actor en ellas.
Para ello eligió la novela de Peter Viertel ‘Cazador blanco, corazón negro’ (‘White Hunter, Black Heart’) en la que narraba las experiencias vividas en el rodaje de la mítica ‘La reina de África’ (‘The African Queen’, John Huston, 1951), una de las películas de aventuras más perfectas que se hayan realizado jamás. Viertel mezcló hechos reales con otros inventados —incluso se cambiaron los nombres de los personajes por otros— y se centró sobre todo en su relación personal y profesional con John Huston —director tan amado como odiado por muchos— y la obsesión que éste tuvo por irse de caza en África durante la filmación del mencionado film. Eastwood, fan absoluto del cine de Huston, aprovechó la ocasión para hablar de sí mismo y sus sentimientos hacia el cine.

lunes, 23 de diciembre de 2019

'La Reina de África', embárcate a la aventura.


Cuando hablamos de películas de aventuras, es difícil obviar la filmografía de John Huston. Realizó no solo enormes películas del género como 'El tesoro de Sierra Madre', 'Moby Dick' y 'El hombre que pudo reinar, también fue John Huston aventurero apasionado por la caza, el boxeo, la literatura, la escultura, etc. Huston era al cine lo que Hemingway en la literatura. Dos almas aventureras que tanto en cine como literatura transmitieron su pasión por esos relatos de personajes en lugares exóticos, difíciles y sorteando todo tipo de obstáculos. 'La Reina de África' era un escenario ideal para el talento de John Huston en desarrollar estas historias. Un proyecto que planteaba además para John Huston un desafío tremendo: rodar en África en pleno corazón de la jungla salvaje y con dos actores, Humphrey Bogart y Katharine Hepburn, de fuerte temperamento. Fue un proyecto tan extraordinario a todos los niveles que describir todo lo que sucedió en el rodaje de 'La Reina de África' sería imposible de abarcar en esta crítica. De hecho Katharine Hepburn escribió un libro sobre el rodaje llamado "El rodaje de la Reina de África. O cómo fui a Africa con Bogart, Bacall y Huston y casi pierdo la razón". También Lauren Bacall, quien estuvo acompañando a su marido Humphrey Bogart en el rodaje, dio testimonio de sus experiencias en la biografía del propio Humphrey Bogart. Pero además Peter Viertel, coguionista de 'La Reina de África' escribió "Cazador blanco, corazón negro" unos meses después de acabar el rodaje. La novela se inspiraba principalmente en John Huston y su descubrimiento de África. En 1990, Clint Eastwood adaptaría de manera brillante ese relato al cine.

'La cosa', magistral inicio de la Trilogía del Apocalipsis

En Francia soy un autor, en Alemania soy un director de cine, en Inglaterra soy un director de películas de terror y en Estados Unidos...