martes, 26 de septiembre de 2017

Críticas a la carta: Las uvas de la ira - La tristeza del sueño americano


1929. Se produce el Crac, la más devastadora caída del mercado de valores en Estados Unidos. Su alcance fue global y de larga duración dando lugar a La Gran Depresión. Se extendió hasta finales de los años 40 y se propagó mundialmente como una plaga de miseria, pobreza y desesperación. El desempleo aumentó, la agricultura y la zonas rurales sufrieron especialmente debido al precio de las cosechas. Los pobres acudían a las carreteras que les conducían al oeste de los Estados Unidos en busca de trabajo, comida y una perspectiva de futuro mejor. En 1939, John Steinbeck publicó la novela 'Las uvas de la ira'. En ella expresaba la rabia de la nación sobre la Depresión en términos poéticos, casi bíblicos. Ese mismo año se estrenaba otra adaptación de una novela de Steinbeck, 'De ratones y hombres', que ya reflejaba en parte ciertas consecuencias de aquella crisis económica y social. Con 'Las uvas de la ira', Steinbeck ofrecía un relato más estremecedor y realista. De hecho recibió el Pulitzer. El productor Darryl F. Zanuck estuvo rápido y adquirió los derechos para llevarla a la gran pantalla, a pesar de las críticas recibidas a la novela que la tachaban de comunista. Nunnally Johnson adaptó un guión y antes de la filmación, Zanuck envió a unos investigadores a esos campamentos de pobres para ver si Steinbeck estaba exagerando sobre la miseria que había allí. De hecho, Zanuck se horrorizó al comporbar que Steinbeck había minimizado en su novela lo que ocurría en los campamentos.

jueves, 21 de septiembre de 2017

'Annabelle: Creation', el universo James Wan



James Wan es el creador de tres de los universos terroríficos más rentables en los últimos años. Desde la celabrada 'Saw' (íd., 2004) —también la única decente de la saga— con sus retorcidas formas de matar a alguien, pasando por 'Insidious' (íd., 2010) y sus continuos guiños a 'Poltergeist' (íd., Tobe Hooper/Steven Spielberg, 1982), hasta llegar a 'Expediente Warren: The Conjuring' ('The Conjuring', 2013), de lejos la mejor película de Wan. El enorme éxito del film dio lugar a la precuela 'Annabelle' (íd., John F. Leonetti, 2014) y la secuela 'Expediente Warren: El caso Enfield' ('The Conjuring 2', James Wan, 2016). Ahora, siguiendo la moda de los universos, que van desde Marvel hasta el mismísimo M. Night Shyamalan —'Múltiple' ('Split', 2016)—, se ha creado el universo Conjuring alrededor de algunos de sus personajes.

'Annabelle' hablaba sobre el origen de la fastidiosa muñeca que aparecía en el prólogo de 'Expediente Warren: The Conjuring', lo que se llama spin-off —el siguiente se estrena en el 2018 y se titula 'The Nun', versando sobre la monja que aparece en el segundo capítulo de Conjunring—. Tuvo una recepción crítica poco más que lamentable —la película no se lo merecía—, que es lo contrario que ha pasado con su secuela/precuela —sí, las sagas han empezado a volverse locas— que, con la nueva moda de calificar a los estrenos como obras maestras o bodrios, se ha tirado por la primera opción, que siempre es mejor que la segunda, obviamente. Ni tanto ni tan poco.


lunes, 18 de septiembre de 2017

'Acero azul', la garra de Kathryn Bigelow



Kathryn Bigelow es famosa por ser la única mujer ganadora del Oscar a la mejor dirección, concretamente por la excelente 'En tierra hostil' ('The Hurt Locker', 2008), a partir de la cual ha logrado hacerse un nombre dentro del masculino universo hollywoodiense. Títulos como 'La noche más oscura' ('Zero Dark Thirty', 2012) y la recién estrenada 'Detroit' (íd., 2017) colocan el apellido Bigelow en lo más alto, al menos por una gran parte de la crítica. Antes de eso, y como declaraba la propia directora, se ha sentido bastante sola en el negocio. Más aún cuando ha tenido que "competir" con sus compañeros de profesión para hacer un tipo de cine —thriller, fantástico, acción— que parecía sólo reservado a hombres. Lo cierto es que Kathryn Bigelow supera a la casi totalidad de ellos, siendo una excelente narradora en imágenes desde hace ya tres décadas. 'Acero azul' ('Blue Steel', 1989) es su segunda película en solitario —tiene otra co-dirigida con Monty Montgomery, 'The Loveless' (1982)—, una asfixiante historia con pyschokiller fascinado por las armas.

Se trata de la segunda colaboración entre Bigelow y el guionista Eric Red —también director de películas tan interesantes como 'Cohen y Tate' ('Cohen & Tate', 1988) o 'Luna maldita' ('Bad Moon', 1996)— tras 'Los viajeros de la noche' ('Near Dark', 1987), una de las incursiones más originales en el siempre fascinante mundo vampírico. Precisamente esa película gustó a Oliver Stone que le produjo la presente, un thriller sobre una mujer policía y que el propio Red definió como una versión femenina de 'Carretera al infierno' ('The Hitcher', 1986), otro de sus libretos.


jueves, 14 de septiembre de 2017

'Barry Seal: El traficante', el sueño americano ochentero



'Barry Seal: El traficante' es el erróneo título español que no hace justicia alguna al film en cuestión. El original 'American Made' es mucho mejor, primero por ser el original, obvio —maldita manía de querer "doblar" también los títulos en nuestro país, tema que daría para todo un libro de comedia—, y va acorde con el tono irónico de la propuesta. Una ironía a ritmo de frenesí, enmarcada del mainstream más descarado, aunque no por ello carente de eficacia. Doug Liman, hasta ahora orquestador de productos para el consumo de las masas, demuestra no estar encasillado como director, y entender, en cierto modo, el uso de la imagen ateniéndonos a la época representada en la historia.

Dejando a un lado sus peores trabajos —'Sr. y Sra. Smith' ('Mr. &Mrs. Smith', 2005) y 'Jumper' (íd., 2007)— lo cierto es que los logros de Liman van desde dar inicio a una de las franquicias de acción más rentables —e influyentes, llegando a provocar un evidente cambio en la saga 007— con 'El caso Bourne' ('The Bourne Identity', 2002), o logar comunión entre el lenguaje del séptimo arte y el de los videojuegos con la excelente 'Al filo del mañana' ('Edge of Tomorrow', 2014). Ahora, reunido precisamente de nuevo con Tom Cruise —con quien ya prepara la secuela de la citada— se adentra en el actualmente fácil campo de la (auto) crítica.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Al servicio de las damas - Un mayordomo sofisticado


'Al servicio de las damas' es tal vez una de esas películas que más gente ha oído hablar que visto en realidad. Actualmente cuesta mucho que se vean películas clásicas y es una lástima porque esta es una película que sientas las bases a seguir por las comedias en las siguientes décadas. En 1936, el genero de la screwball comedy ya tenía varios títulos en su haber como 'Sucedió una noche' (1934) de Frank Capra y 'La comedia de la vida' (1934) de Howard Hawks. Columbia empezaba a mostras sus credenciales con el género y de hecho sería una de las grandes productoras de screwballs. Universal venía de unos años con películas enormes de terror como 'Drácula' y 'El doctor Frankenstein' entre otras y en 1936 apostó fuerte con Al servicio de las damas. Fue un gran acierto.

jueves, 31 de agosto de 2017

'El botones', el mundo está loco, loco, loco



Hace poco nos dejaba uno de los grandes de la comedia en el séptimo arte. Jerry Lewis. Tras casi toda una década siendo la pareja cómica de Dean Martin —quien cierto nunca entendió que la gente prefiriera las payasadas de su compañero, lo cual provocó cierto distanciamiento entre ambos intérpretes—, y tras hacerse un lugar en la comedia a las órdenes de directores como Norman Taurog o Frank Tashlin, Lewis decidió dar el salto a la dirección con 'El botones' ('The Bellboy', 1960), película que Paramount quería despachar enseguida. El actor hizo un borrador del guion en ocho días y según la filmaba iba reescribiendo, cambiando continuamente la (no) historia.

Una historia que en realidad no existe, se trata de una serie de gags, o sketchs, alrededor de la figura de un botones de hotel —presentado como la figura más importantes del lugar— cuyas "gansadas", y otras que no son tanto, amenizan la función durante una hora y diez minutos. En un principio Lewis ofreció la dirección de la película a nada menos que Billy Wilder, quien le sugirió que debía dirigirla él mismo. Imagino que al ser un material propio, Wilder le hizo su recomendación, acertando de lleno con ello, porque Lewis no se convertiría en un mero traductor a imágenes de lo escrito, sino que innovaría hasta límites insospechados, sorprendiendo a propios y extraños con su habilidad detrás de la cámara.


martes, 22 de agosto de 2017

El rey de la comedia - 15 minutos de fama


1966. El fotógrafo Nat Finkelstein estaba fotografiando a Warhol en 1966 para un libro que le había propuesto. Una multitud que se dio cita en el lugar intentaba retratarse en las fotografías y Warhol supuestamente remarcó el hecho de que todo mundo quería ser famoso, a lo cual Finkelstein replicó, “¡Claro Andy!, por quince minutos”.  En los 50 surgió en Estados Unidos la televisión, un medio global donde una persona anónima podía tener esos 15 minutos de gloria. Pero esos 15 minutos también hablan de lo efímera que es la fama. Actualmente, con el auge delas redes sociales esa expresión podría convertirse: "En Internet, todo mundo será famoso para 15 personas".  Y viniendo al caso con 'El rey de la comedia', uno simplemente tiene que preguntarse que haría un hombre como Rupert Pupkin a día de hoy con las redes sociales. Todo el mundo es ahora una estrella en su propio pequeño mundo. Un planeta lleno de 'Pupkins'.

Críticas a la carta: Las uvas de la ira - La tristeza del sueño americano

1929. Se produce el Crac , la más devastadora caída del mercado de valores en Estados Unidos. Su alcance fue global y de larga duración d...