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jueves, 26 de mayo de 2022

De repente, el último verano - El jardín de Edipo.

 

"¡Oh, matrimonio, matrimonio! Me diste el ser, y volviendo a engendrar hiciste brotar la misma simiente, y mostraste a padres, hermanos, hijos sangre de una misma sangre, a esposas, mujeres y madres, y cuantos crímenes hay más vergonzosos entre los hombres. Mas no es lícito mentar lo que no es honroso hacer. ¡Por los dioses!, ocultadme fuera de aquí al punto, o matadme, o arrojadme al mar allí donde no me volváis a ver nunca más. ¡Ea!, dignaos tocar a este miserable, obedecedme, no temáis, porque mis crímenes ningún mortal sino yo puede llevar consigo."

Edipo, en Edipo Rey de Sófocles.

jueves, 12 de diciembre de 2019

'La heredera', ingenua, desengañada, cruel


Tras 'Los mejores años de nuestra vida' (1946), William Wyler concluía sus obligaciones de contrato con Samuel Goldwyn. Fueron años difíciles en los cuales discutieron a menudo sobre el reparto de beneficios de 'Los mejores años de nuestra vida'. Además William Wyler quería algo más de libertad en sus películas y con Goldwyn no era posible. Por ese motivo decidió unirse a una compañía fundada por Frank Capra, George Stevene y Sam Briskin que tenía el peculiar nombre de Liberty Films. La carrera de esta productora fue muy corta. De hecho solo pudieron producir dos películas: '¡Qué bello es vivir!' (1947) y 'El estado de la unión' (1948), que fracasaron en taquilla. Curiosamente la primera tuvo como competidora 'Los mejores años de nuestra vida'. Poco después vendieron las acciones de la compañía a la Paramount, con quienes William Wyler realizó sus siguientes cinco películas según los términos de liquidación de Liberty Films. Y fue con Paramount con quienes William Wyler puedo realizar 'La heredera' tanto como director, productor e incluso con modificaciones en el guión.

miércoles, 23 de mayo de 2018

'Yo confieso', la polémica


‘Yo confieso’ ('I Confess’, Alfred Hitchcock, 1953) es otra de esas películas con las que el maestro del suspense no estaba contento, incluso llegó a declarar que nunca debió filmarse. Fueron muchos los problemas con los que tuvo que lidiar en la producción de un film que adapta la obra teatral de Paul Anthelme de principios de siglo, obra que no interesaba demasiado a Hitchcock y que alguien le vendió con la idea de que tendría buen material para una de sus películas.
El film pretendía ser mucho más atrevido de lo que finalmente vimos en pantalla. Debido a la historia de un cura implicado en un asesinato por secreto de confesión, éste pasa a ser el principal sospechoso, descubriéndose ciertos factores de su vida privada pasada en la que consta un hijo con una mujer casada. La censura logró meter la mano para anular dicho detalle, que sin duda habría sido muy polémico en la trama. Hitchcok era católico y con razón, eso le habría dado igual. Sus preocupaciones eran otras.

domingo, 29 de abril de 2018

'De aquí a la eternidad', nada dura para siempre


Revisando 'De aquí a la eternidad' ('From Here to Eternity', Fred Zinnemann, 1953), pensaba que todo serían virtudes en esta película ganadora de ocho Oscars, pero no hay duda de que nos encontramos ante una de esas películas a las que el paso del tiempo ha hecho algo de daño —en realidad somos nosotros los que cambiamos, y con ello nuestra percepción y apreciación del arte—, y si bien cuando la vi con 16 ó 17 años me pareció una maravilla, ahora creo que es simplemente una buena película, lo cual no es poco.
El film dirigido por Zinnemann, que el año anterior había filmado la mítica 'Solo ante el peligro' ('High Noon', 1952), es la adaptación del best seller de James Jones —quien realiza un cameo en el film y declaró su descontento con la adaptación— que ponía entredicho la vida militar, juzgada y criticada duramente en sus páginas. Para la película se contó con todo tipo de medios, presupuesto alto y reparto impecable, dando como resultado un film admirado en muchos frentes, nunca mejor dicho, aunque en nuestro país, esta España tercermundista —culturalmente hablando— tan querida, sufrió el ataque feroz de la cegata censura franquista, cortando parte de su metraje, más tarde recuperado en los pases televisivos. La razón, evidentemente, esa aparente crítica a lo castrense, aunque si buceamos un poco nos daremos cuenta de que en realidad nos hallamos ante una apología de lo militar inteligentemente disfrazada.

El Gran Ziegfeld - La epopeya musical

  A principios del siglo XX todo parecía posible. Era una época en la cual los artistas se sentían libres para pensar. Isadora Duncan transf...