sábado, 12 de agosto de 2017

Quo Vadis - Nerón enciende a la cristiandad


'Quo Vadis' fue una de esas películas que dieron lugar a la reaparación del subgénero de toga y sandalias o más popularmente conocido como "peplum", aunque 'Quo Vadis' se distancia bastante de las películas conocidas con ese nombre. Durante los años 40 y sobrepasando los 60, hubo infinidad de películas de ese estilo como 'Sansón y Dalila', 'La túnica sagrada', 'Demetrius y los gladiadores', 'Ben-Hur', 'La caída del Imperio Romano', 'Los Diez Mandamientos', 'Espartaco', etc. Todas ellas guardaban similitudes, no sólo de contexto histórico sino también por ser cine espectáculo, de una colosidad y magnitud de producción enormes. Era un intento para contrarestar el enorme éxito de la televisión, siendo exitoso ya que fue la película más taquillera de la MGM después de 'Lo que el viento se llevo'


'Quo Vadis' se adapta de la novela homónima de Henyk Sienkiewicz, de la cual ya hubo un par de versiones anteriores en 1913 y 1925. La historia toma su nombre del término latino que significa "¿A dónde vas?", tomado de pasaje de la Biblia Juan 13:36: "Señor, ¿adónde vas?" Le preguntó Simón Pedro. Jesús respondió: "Adonde Yo voy, tú no Me puedes seguir ahora, pero Me seguirás después.". Por tanto, el título de la historia marca el tono y la premisa de lo que vendrá posteriormente. Cuenta como tras tres años en el campo de batalla, el comandante Marco Vinicio regresa de manera triunfal a Roma y se enamora de una cristiana llamada Ligia. Es el año 64 de nuestra y Nerón gobernaba Roma de manera absurda, más perdido en sus delirios musicales y sus sueños de crear una nueva Roma aún sucumbiéndola bajo las llamas. Al igual que en la estupenda película de Cecil B. De Mille ' El Signo de la Cruz', 'Quo Vadis' se centra en la tiranía de Nerón y en las medidas extremas tomadas por Roma para hacer frente a la Cristiandad.

Dirigida por Mervyn LeRoy (aunque inicialmente el proyecto era para John Huston), 'Quo Vadis' es una mirada sutil e ingeniosa en la decadencia de la Roma imperial bajo uno de sus emperadores más despreciables, Nerón. También hay que resaltar que Europa y el mundo salían de una cruenta guerra y los paralelismos que se establecen en la película de aquella Roma de Nerón con la reciente Alemania de Hitler son evidentes. La MGM intentó años antes llevar a cabo esta monumental película, pero debido a la guerra y a problemas de producción no se pudo realizar hasta mediados de 1950. MGM era el estudio de las grandes estrellas y quiso hacer una película a lo grande. Aunque la historia en sí es sencilla y sin alardes argumentales, la opulencia y majestuosidad que la rodean es fascinante. Partiendo de una excepcional ambientación (está rodada en Cinecittá y la propia Roma), la minuciosidad de los detalles como esos suntuosos banquetes donde los hastiados romanos ven la vida a través de cristales de rubí y esmeralda, el convicente vestuario y todos los detalles técnicos, 'Quo Vadis' se convierte en un ejemplo a seguir en posteriores superproducciones. La competencia de la televisión estaba presente y había que combatir contra ese nuevo medio ofreciendo espectáculos más grandes y mayores. De hecho, 'Quo Vadis' era lo más grande que se había hecho hasta el momento.



Fue un proyecto de una logística y magnitud sorprendentes, con cientos de obreros y miles de extras, con largas colas para maquillaje y vestuario, además de los problemas derivados de rodarse en Technicolor, ya que los técnicos italianos solo tenían experiencia con películas en blanco y negro. Pero LeRoy ya tenía experiencia como productor y sabía manejar perfectamente todos esos aspectos. No hubo ningún incidente a resaltar, todo fue como la seda y eso que todo estaba hecho a lo grande. No se reparó en medios para recrear Roma de la mejor manera posible, usando el ingenio y creando la multitud del coliseo romano con fondos pintados de manera casi imperceptible. La fotografía es otro gran aspecto a destacar dentro del vívido Technicolor y LeRoy hace un buen uso de ella en tomas largas y profundas. 'Quo Vadis' técnicamente es irreprochable y un prodigio.

Para los papeles principales se pensó en un principio en Gregory Peck y Elizabeth Taylor como Marco y Ligia respectivamente y de Laughton como Nerón. De hecho, Peck hizo las pruebas de vestuario (hay una foto de Peck disfrazado de centurión) pero un infección ocular le dejó fuera. Entonces se eligió a Robert Taylor, una de las estrellas de la MGM y aunque era algo mayor para ese papel, posterioremente se demostró que fue una elección acertada. En cuanto a Elizabeth Taylor, se declinó su intervención a favor de Deborah Kerr ya que los productores querían un rostro fresco y apenas conocido por el público. Kerr consiguió darle la inocencia necesaria a Ligia. Leo Genn fue una elección perfecta para Pretonio, cuyas réplicas a Nerón están llenas de una ironía oculta, culminadas con su escena final. Pero la actuación más espectacular y recordada es la de Peter Ustinov como Nerón. Faltan adjetivos. Su Nerón en vanidoso, pomposo, ególatra, petulante, infantil, absurdo, asesino (ordenó las ejecuciones de su propia madre y esposa) y finalmente incendia Roma por el antojo de componer una canción bajó la inspiración de sus llamas. Ustinov, lejos de caer en lo caricaturesco, se apropia de Nerón, ofrece una visión fascinante de ese personaje y su presencia en pantalla es muy notable. Su frase final es claramente un homenaje de Mervyn LeRoy a las mismas palabras que dice Rico en 'Hampa Dorada'.

Poco más que decir de una de las grandes películas de los 50, adalid de futuras superproducciones y del modo de realizar películas en términos de grandes presupuestos, localizaciones, etc. ' Quo Vadis' es espectáculo.

Trailer de 'Quo Vadis'


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