sábado, 13 de enero de 2018

Tres anuncios en las afueras - Reclamando justicia


Ebbing, Missouri. Un sitio que a primera vista podría ser el lugar perfecto para cualquier película de los Coen. Un lugar donde podría rodarse una temporada de 'Fargo'. Un pueblo que en realidad no existe. Un entorno creado de la mano de Martin McDonagh, director y guionista que se dio a conocer en 2008 con 'Escondidos en Brujas' y siguió la buena senda en 2012 con 'Siete psicópatas'. Lo característico de sus historias es su brutalidad y con 'Tres anuncios en las afueras' McDonagh construye una historia que trata de la guerra entre dos personas, cada cual llevando razón y ahí es donde surge buena parte de la tensión y el drama, contado además con cierto humor negro. Podría decirse que 'Tres anuncios en las afueras' es una comedia dramática pero pesa más el drama que la comedia. Tampoco es una venganza, es más bien la búsqueda de justicia. Y es que desde el principio eso tres anuncios que nos indica el título van a ser los desencadenantes de todas las situaciones que se viven en la película.

'Tres anuncios en las afueras' nos cuenta la historia de Mildred (Frances McDormand), una madre que desafía a las autoridades locales para resolver el asesinato de su hija con tres vallas publicitarias gigantescas. En ellas apunta hacia el sheriff Willoughby (Woody Harrelson), el cual es muy respetado por el pueblo y ejerciendo casi de una figura paternal para Dixon (Sam Rockwell), un oficial violento y racista. En el corazón de 'Tres anuncios en las afueras' está Mildred. Ella es como una fuerza de la naturaleza, una variante femenina y moderna del clásico héroe del western que se pelea con todo el mundo. Y McDonagh desarrolla todo en pequeño pueblo donde todo se sabe y donde el silencio es una carga que llevan. En ese trayecto que nos lleva McDonagh junto con Mildred nos plantea pereguntas sobre la libertad civil, el racismo, la ignorancia y el asesinato. Es un viaje que nos lleva a lo mejor y a lo peor de la humanidad. Se pueden pasar de momentos horribles, como el incidente de violencia doméstica con un cuchillo en la garganta de alguien, a una conversación estable. De un diálogo tenso en una comisario a un acto de cariño. Las emociones y los impulsos son volátiles en cada momento lo cual ofrece un satisfactorio contraste con el caos de la historia.

En un principio podría parecer que 'Tres anuncios en las afueras' es un thriller sureño al uso pero McDonagh no va por caminos predecibles ni tampoco introduce giros inesperados o revelaciones sorprendentes. No es lo que uno se espera que sea. El misterio sobre lo que le sucedió a la hija de Mildred habría dominado la historia de otra manera. En ese aspecto se tratas más de la causas y el efecto que produce que el crimen en sí y su resolución. Esas vallas que alquila Mildred presionan al sheriff y esto desata la ira de su oficial. Y así sucesivamente. Lo que 'Tres anuncios en las afueras' explora es esa forma en la cual las personas cambian a medida que las circunstancias varian a su alrededor y su comportamiento hace que los personajes interactúen entre ellos de diversas e inesperadas maneras. Claro que por otra parte, cuando el drama de la película supera el humor secundario que la envuelve hay ciertas dificultades. De hecho ese humor es desatado en situaciones nada agradables.

Realizar una película de estas características, de personajes tan volubles, requiere de un grupo de actores comprometidos con sus personajes. Martin McDonagh escribió a Mildred pensando en Frances McDormand, quien consiguió su Oscar por 'Fargo' en 1996. Mildred es una mujer fuerte, decidida, con carácter y una ira que la rompe por dentro. Y más cuando ve que la resolución del caso de su hija está lejos de solucionarse. Se fortalece con la idea de enfrentarse públicamente con el sheriff, que ella percibe como un mal trabajo policial. Mildred en vez ser una madre llorosa se convierte en un personaje único y que McDormand interpreta de manera impecable. Su presencia es autoritaria, carismástica y canaliza su ira contra quien sea para resolver el asesinato de su hija. Una furia que se desata primero con el sheriff Willoughby, intepretado por un Woody Harrelson que en forma epistolar deja un poso importante en varios personajes. Una Mildred que choca frontalmente con el oficial Dixon, un idiota racista al que da vida de manera estupenda Sam Rockwell. No es algo nueo descubrir a Rockwell, el cual ya despuntaba en 'La Milla Verde'. Su interpretación del oficial Dixon es quien sufre más evolución personal, al cual dirigimos nuestro odio y Rockwell sabe dar el equilibrio ideal a su personaje, engañosamente cómico y al mismo tiempo vil. Por otra lado están Caleb Landry Jones, Peter Dinklage, John Hawkes, etc personajes de ese mismo pueblo, algunos más íntimos y que sirven para perfilar las emociones de Mildred y Dixon.

'Un anuncio en las afueras' nos describe cierta América profunda donde todos tienen que vivir con sus desgracias en casi un obligado silencio, de lamerse las heridas de la vida y de la muerte, de las relaciones pervertidas por las opiniones ajenas, por resentimiento, por racismo...Una película que rompe silencios en solo unas frases en unas vallas  de un pueblo que no existe en la vida real, en Ebbing, Missouri.

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