martes, 2 de octubre de 2018

Sed de mal - Que importa lo que digan los demás.


Algunas películas a lo largo de la historia del cine se han vuelto tan legendarias como todos su proceso de creación. 'Lo que el viento se llevó' es un gran ejemplo de problemas en una gran producción y todos los directores que pasaron por ella. Pero en el caso de Orson Welles se puede aplicar a casi todas sus pelis. De hecho en 1942 'El cuarto mandamiento' fue tremendamente mutilada en el montaje. Años después bajo la sospecha de ser comunista, su carrera en Hollywood se estancó y se vio obligado a irse a Europa. Hasta 1958, Welles no pudo volver a Estados Unidos y fue para dirigir 'Sed de mal'. Y eso que en principio solo la iba a interpretar.


'Sed de mal' parte de una novela de Whit Masterson e inicialmente iba a ser adaptada como una más de aquello noir de serie B que abundaban en los años 50. Welles fue elegido como el villano y el estudio utilizó su participación para atraer a Charlton Heston, que venía de ser protagonista de la exitosa 'Los diez mandamientos' en 1956. Fue Heston quien sugirió que Welles dirigiera 'Sed de mal' y Welles, ansioso por demostrar a un gran estudio toda su capacidad como director, aceptó. Si habéis visto 'Ed Wood' (1994) hay una escena en la cual Tim Burton se toma la licencia de rodar una escena en la cual Ed conoce a Orson, el cual se burla de la Universal porque le impone a Charlton Heston como mexicano en 'Sed de mal' y eso nadie se lo va a creer. De hecho, Welles reescribió el guión y convirtió a Heston en mexicano y a su mujer en la ficción, Janet Leigh, en americana, cambiando las nacionalidades de la novela original de Whit Masterson. Pero siendo Orson Welles no puedo evitar transformar la película en algo más sustancial y volvió a concebir toda la película a pesar de que no le pagaban por hacerlo.

La historia tiene lugar en Los Robles, una sórdida ciudad fronteriza entre México y estados Unidos. Es un lugar de bares, burdeles, clubes de striptease donde la música y el neón se vierte por las calles. Y ya desde su espectacular primera escena, donde una plano de secuencia de algo más de tres minutos en el cual retumban los ritmos tribales de Henry Mancini y finalizan con una explosión, nos vemos inmersos en un trama de una ambiente absolutamente increíble. Y todo se desliza a los ojos de un joven pareja recién casada, Mike y Susan Vargas ( Charlton Heston y Janet Leigh ).Él es un oficial mexicano de narcóticos. Todo el mundo espera la llegada del Sheriff Hank Quinlan (Orson Welles), una figura enorme, sudorosa y renqueante (Welles no estaba tan voluminoso cuando rodó la película y usó rellenos y distintos ángulos de cámara para exagerar su volumen). Su puesta en escena en excelente con sus movimientos alrededor de un bastón y una cara hinchada y distorsionada alrededor de un cigarrillo. Quinlan es un personaje que cae antipático nada más verlo con su actitud desdeñosa y desagradable. Vargas se ve interesado por la investigación de la explosión y eso interfiere en Quinlan en una actitud de absoluto rechazo hacia Vargas e intentando desestabilizar a Vargas a través de la mujer de éste, metiéndola en un montaje con drogas y asesinato.

Welles completa el reparto con una jugosa selección de personajes secundarios, como el fiel compañero de Quinlan, Menzies (Joseph Calleia), el farragoso jefe del crimen en esa ciudad fronteriza, Grandi (Akim Tamiroff), la madame del local de vicio de Quinlan (Marlene Dietrich), la líder de una banda (Mercedes McCambridge), el ineficaz fiscal del distrito (Ray Collins) y un empleado de motel con un peculiar nerviosismo (Dennis Weaver), que quizás pudo haber dado ideas a Anthony Perkins para 'Psicosis'. Aunque también se cree que Alfred Hitcock era admirador de 'Sed de mal'. Todas estas figuras se mueven a través de la frontera en una serie de lugares sombríos y sucios. De hecho, dada la incapacidad de poder filmar en Tijuana, Welles propuso filmar en Venice Beach, que antes de ser ese barrio de lujo y moda era una comunidad que se fue deteriorando a raíz de que allí se descubriera petróleo en 1927 y ofrecía ese aspecto que Welles buscaba de una ciudad como descuidada, desordenada, de carteles hechos jirones, de coches deslizándose por calles vacías, como si fuera una ciudad casi fantasmal y parpadeante.

Los destinos de todos estos personajes se enredan de principio a fin y la fotografía logra atraparlos en los mismos planos y los une en distintos cortes. Y es que la trama laberíntica funciona casi como en un segundo plano, lo cual para Universal era un problema. Creían que el público iba a ser incapaz de seguirla e curiosamente sus esfuerzos por aclarar la trama la confunde más. De hecho la versión estrenada en cines tiene menos sentido que la posterior versión reconstruida. Orson Welles había transformado una simple película noir en algo pesadillesco donde la lógica no se aplica, donde nada es lo que parece, donde todo el mundo tiene algo que ocultar en un gran rompecabezas en espiral. Podría decirse que 'Sed de mal' son dos películas en una. Parte de esa investigación de la explosión y en los asuntos de Vargas con una familia criminal mexicana. Pero pasa poco tiempo para que la película evolucione a algo más, donde los buenos y los malos no son tan fáciles de definir y va girando en torno a esa disputa entre Quinlan y Vargas.

En 'Sed de mal', Orson Welles está casi como obsesionado por demostrar que puede hacer: Diálogo ingenioso, rápido en incisivo; iluminación sombreada y contrastada con los parpadeos del neón y calles luminosas; cámara coordinada en el momento exacto (ya he hablado del fantástico plano secuencia del inicio). Como ejemplo de la capacidad de Orson Welles, durante el primer día de rodaje Welles coreografió una toma de 12 minutos en la cual su cámara se deslizaba de una habitación a otra mientras una variedad amplia de policías, abogados y sospechosos entraban y salían. "Doce páginas de guión en un toma". Eso anotó Charlton Heston en su diario.


Pero no todo fueron buenas noticias para Orson Welles. La reedición de Universal destrozó la idea inicial de Welles estrenándose una versión confusa de 98 minutos y luego otra de 108 minutos. 'Sed de mal' fue un fracaso en taquilla y fue como darle cerillas a los críticos para poder quemar a Welles y que decía de él que era solo capaz de realizar una película artesanal pero para nada comercial. Orson Welles se negó a reconocer la versión que Universal envió a los cines como su película. De hecho la llamaba "Esa cosa odiosa". 30 años después se presentó la versión restaurada y se ven reflejadas las intenciones originales que fueron escritas por Welles en un memorándum de 58 páginas.

"Sed de mal" falló en su estreno pero como suele pasar con muchas películas, el tiempo le hizo ganar reputación y es considerada como uno de los más grandes clásicos de la historia del cine. La reivindicación llegó tarde para que Orson Welles la apreciase (falleció en 1985). Paul Schrader describió a 'Sed de mal' como "la apoteosis del período histérico del noir y el final del noir ya que llevó todos los temas noir a tal altura y el estilo visual negro a un clímax tan decadente como autoreferencial que no se podía construir nada sobre las cenizas del noir después de que 'Sed de mal' abrasara la tierra".

4 comentarios:

  1. Gran filme, grande Welles. Como anécdota, también sale Joseph Cotten (el médico) y Zsa-Zsa Gabor (la prostituta)

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  2. De las pelis que vi de Welles, esta es para mi la mejor y mi favorita.
    Por suerte ya de primera vi la versión restaurada, ya que en todos lados dicen que las otras versiones son muy confusas.

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    1. De hecho la versión que revisé es la restaurada y editada en BR por Universal.

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